11 de julio de 2010

APERTURA DE EL HORNO, O LOS EXPERIMENTOS CON GASEOSA, JA!

Es complicado escribir mientras tu país se está jugando la Copa del Mundo, pero no puedo ver el partido, estoy de los nervios, de todas formas lo estoy oyendo y tengo el estómago en un puño.

Ya saqué las cosas de el horno, con sorpresas agradables y desagradables, no me acuerdo quién dijo sabiamente que los experimentos mejor se hacían con gaseosa, pues eso me ha pasado a mí. Con toda la prisa que tenía, no se me ocurre otra cosa que probar una receta de un esmalte de Cooper de baja temperatura, y además en un montón de piezas y el resultado ha sido espectacular, todo el esmalte esparcido por las placas y las piezas para tirarlas, no sé que pudo pasar, pero lo seguí al pié de la letra, en fin, con los errores se aprende, pero lo cierto es que de este, poco voy a aprender porque era una receta que no era mía, y en teoría se supone que está más que probada.
La receta en cuestión era la siguiente:
De el libro de Enmanuel Cooper MANUAL DE BARNICES CERAMICOS, receta nº 10 cono 04
Colemanita 75%
Feldespato 15%
Arcilla de bolas (Ball clay) 10 %

Dice:
Barniz transparente, que da un color blanco azulado cuando se aplica en capas gruesas.
Con la adición de un 10 % de óxido de Estaño, un 4% de óxido de hierro y un 4% de manganeso , se obtiene una coloración negra, con un moteado de color crema tipo hongo.
(Pues en las fotos se puede ver que ni tipo hongo ni nada de nada), está claro que lo mío no es ni el manganeso, ni copiar recetas, a ver si aprendo de una vez por todas.



De todas formas, hoy no era mi día.
Estas tazas me las cargué mientas las ponía engobe, cuando uno empieza mal, mejor es que lo deje para otro día.

10 de julio de 2010

CARGANDO

Toda una tarde cargando el horno para bizcochar, al final entraron bastantes cosas, pero admiro a las personas que cargan su horno en un momento.


Ayer esmalté todo lo que pude, y ahora estoy como un zombie esperando a que el maldito horno se enfríe, para poder sacar las piezas, y con este maldito calor que hace en Madrid, tarda mucho en enfriarse. Nunca tuve demasiada paciencia en la vida, pero lo cierto es que la cerámica te enseña a tenerla.

Ya no sé como organizarme, mis comederos de perros, y mis juegos de té, cada vez se venden mejor, pero con esta falta de tiempo, tengo que pensar como aprovecharlo, porque si no perderé las ventas. Cada vez se me hace mas cuesta arriba tener que trabajar en algo que no sea barro, pero por ahora no queda más remedio. Cada vez que pienso en que hay pueblos en los que se pierde el oficio de alfarero, porque no hay quien quiera seguir, y yo aquí en Madrid soñando con vivir en un pueblo con una huertita y un tallercito de alfarería, me entra una tremenda depresión. A veces, estoy tardes enteras buscando en la red, alguien que venda su vieja alfarería, por no poder atenderla, pero nunca encuentro nada, así que, alguien en un pueblo perdido cerrando su taller y yo aquí buscando...

Madrid! Que asco de ciudad, siempre corriendo, una hora para llegar al trabajo, otra larga para volver, si vas en coche atasco de tráfico, si vas en transporte público, además de esperar, tendrás que ir apretada entre toda la gente. Todavía no sé como hay gente que quiere venir aquí a vivir, aquí no se vive, aquí se hacen oposiciones para sufrir un infarto.